La Habana entregó a Nicolás Maduro para que la Revolución Cubana pudiera sobrevivir a Donald Trump.
La Habana entregó a Nicolás Maduro para que la Revolución Cubana pudiera sobrevivir a Donald Trump.
“Dos semanas, dos meses: la unidad de medida más elástica de la historia diplomática norteamericana, un plazo que nunca vence porque nunca empezó a correr”.
Cualesquiera que fueran mis pensamientos no eran lo suficientemente profundos como para librarme del susto atado a cada estruendo.
La víctima solo tenía que escribir la petición, describiendo a detalle cómo quería que desapareciera el agresor.
La propaganda, abierta o sutil, con represión explícita o estímulo implícito, habita el arte mucho más de lo que creemos.
Marx era un gran fumador. “‘El Capital’ —me dijo una vez— no pagará siquiera los tabacos que he fumado mientras lo escribía”.
“El Gobierno que con una centralización absoluta destruya ese franco desarrollo de la acción individual, no se funda en la justicia y en la razón, sino tan sólo en la fuerza”.
Ciertas formas rudimentarias de nacionalismos provocan esas intensas y efímeras variantes de la fe.
Relatos recopilados por ‘La Nación’ que se inscriben en una suerte de ola antiargentina en redes sociales que se exacerbó tras la caída ante España.
Cada vez que llega alguien de Cuba lo hago visitarla, sentir que lo distinto, lo mágico, se alza ante nosotros.
El cuerpo no-libre de Luis Manuel dice que se siente libre. Yo pienso: “La libertad no existe”.
Cuba era la excepción geopolítica que desafiaba la lógica de la Guerra Fría, una poderosa metáfora de la posibilidad revolucionaria.
No es lo mismo un perro que un humano, pero mis razones para ser madre o adoptar un perro son más o menos las mismas.
¿Usted cree que allí hay sentimientos, compasión, decencia, empatía? Claro que no: su única preocupación es sobrevivir y hacer que los suyos sobrevivan.
Tras cinco años de prisión, Luis Manuel Otero Alcántara sale de la cárcel de Guanajay. Termina una condena injusta; queda la evidencia de una libertad que nunca debió ser arrebatada.
No está de más preguntarse qué historia de Cuba se ha de enseñar en las futuras escuelas de la República.
Se presumen libertades, alegrías y narrativas de desarrollo que no se corresponden con el caos de las guerras, las censuras y la represión social disfrazada de respeto al otro.
Estados Unidos está a un paso de afirmar o de ceder su hegemonía con todas las consecuencias —positivas o negativas— que tal paso podría tener.
Alfonso Quiñones es un poeta y periodista cubano. En noviembre de 2024, presentó su antología ‘Segundo libro de los olvidos’ (Hypermedia).
Carlos González Arenal (La Habana, Cuba, 1970) es director de cine, guionista y fotógrafo. Ha dirigido y escrito cortometrajes y documentales. Reside en Madrid.
Ernesto Fundora (La Habana, Cuba, 1967) es director, guionista, realizador de video clips y escritor. Su obra cuenta con cortometrajes, documentales y más de noventa videos musicales. Ha recibido numerosos premios y una nominación al Grammy Latino por “La negra tiene tumbao”, de Celia Cruz. Vive exiliado en México.
“Él, desde Cancún, tenía acceso a las cámaras de vigilancia del aeropuerto de Ciudad de México”.
El Estado cubano celebra los métodos radicales de la juventud del ayer mientras condena y castiga penalmente las demandas pacíficas de la juventud del hoy.
La diáspora no puede convertirse en una extensión del campo represivo del Estado cubano ni en un territorio disponible para la intimidación transnacional.
Iván Daniel Calás conduce ‘Voz de Verdad’, uno de los canales de YouTube con mayor cantidad de seguidores dentro de Cuba.
“Las revoluciones contrarias a la naturaleza humana son difíciles y a menudo requieren el uso de la violencia”.
El presidente del Council on Foreign Relations conversa con Will Freeman, investigador de estudios latinoamericanos, sobre la política de Venezuela del gobierno de Trump.
Norestes me había entregado originales. Llegamos a la conclusión de que dicho material había sido copiado a mano.
La historia de la música cubana no como quien da una conferencia, sino como quien le cuenta un secreto a un amigo al oído.
¿Qué futuro colectivo nos queda, cuando tanto el mito como su crítica han quedado atrapados en la misma maquinaria de representación y manipulación? ¿Qué va a pasar con nosotros si este país también se jode?
Me considero una exiliada dentro de mi propia patria: una artista maldita.