La Habana es el escenario esencial de su novela. En sus cuentos gravita lo rural con acento paródico, con personajes que bordean el folclore de la zona oriental de Cuba.
La Habana es el escenario esencial de su novela. En sus cuentos gravita lo rural con acento paródico, con personajes que bordean el folclore de la zona oriental de Cuba.
Tras cinco años de prisión, Luis Manuel Otero Alcántara sale de la cárcel de Guanajay. Termina una condena injusta; queda la evidencia de una libertad que nunca debió ser arrebatada.
No está de más preguntarse qué historia de Cuba se ha de enseñar en las futuras escuelas de la República.
¿Es moralmente aceptable la exhibición de la abundancia y el ocio gastronómico en una sociedad que enfrenta niveles alarmantes de inseguridad alimentaria y pobreza extrema?
La única contrarrevolución en Revolución es ʻpirarse pa´ la pingaʼ de Cuba.
Por qué el Romanticismo importa para la libertad, la creatividad y la justicia social.
Las nuevas tecnologías y las reformas regulatorias han impulsado la industria costa afuera, 15 años después de la catástrofe de la Deepwater Horizon.
“No firmes: presiona para obtener más y aceptarán. Cuando hayas conseguido la mitad o dos tercios de lo que no te pertenecía, podrás considerarte un diplomático”.
¿No es Guanche el primer vendedor de la viabilidad del socialismo en “una Cuba que es sociológica y culturalmente poscomunista desde hace rato”?
¿Usted cree que allí hay sentimientos, compasión, decencia, empatía? Claro que no: su única preocupación es sobrevivir y hacer que los suyos sobrevivan.
Tras cinco años de prisión, Luis Manuel Otero Alcántara sale de la cárcel de Guanajay. Termina una condena injusta; queda la evidencia de una libertad que nunca debió ser arrebatada.
Después del colapso y los crímenes del colapso, será impensable llamarse de izquierdas en la cuna de la izquierda latinoamericana.
La invasión es el más tardío de nuestros derechos humanos. Todo imperio se merece un final sinfónico.
Podría ser un género literario de estreno. Los apuntes de una persona a la espera de la invasión de su patria.
“Párase sobre el mapamundi de la isla de Cuba y hace entrada por la puerta de Escorpión”.
¡Pingaaa!, paren ya con la singá cancioncita de los cojones. Mira que somos aguantones, sí, en plural: yo soy otra aguantona más.
Los cubanos observamos el presente como si estuviéramos dentro de un mal sueño en el que intentamos hablar y lo que sale son los ecos de la voz del Comandante.
Los títeres sin legitimidad de un régimen que dilapidó todos los recursos de Venezuela son incapaces de salvar a ninguno de los venezolanos.
Dentro de la apuesta de alto riesgo de la administración Trump por los minerales estratégicos de la isla.
Para la élite, la crisis es un dato estadístico que se menciona en los discursos; para el pueblo, es una condena diaria que se sufre en el cuerpo.
Carlos D. Lechuga publica ‘Sórdida tropical’, “el ‘American Psycho’ de la Cuba de la transición”.
Thais Pujol Acosta (La Habana, 1970), es una activista y consultora que ha dedicado gran parte de su vida a la lucha por la libertad y los derechos humanos en Cuba.
Enrique Patterson es un ensayista, periodista y activista, conocido por su análisis de la realidad cubana. Patterson es presidente del Instituto de Estudios Cubanos.
¡Pingaaa!, paren ya con la singá cancioncita de los cojones. Mira que somos aguantones, sí, en plural: yo soy otra aguantona más.
Ambos muertos casi con la misma edad, soñando con bañarse desnudos en el agua del Contramaestre, que aún sigue turbia y sin libertad.
El Estado cubano celebra los métodos radicales de la juventud del ayer mientras condena y castiga penalmente las demandas pacíficas de la juventud del hoy.
“Si vas a correr un riesgo que podría meterte en problemas, causarte dolor real o incluso poner en riesgo tu vida, tienes que considerar honestamente el peor escenario posible”.
“Lo que quiero es relatar el alma carcomida de toda esa indigencia a la que nos han llevado como pueblo”.
“No merecemos a las mujeres que nos han amado, ni el pequeño éxito de nuestra obra”.
No quiero que la gente sepa / los mil colores de una bandera / y no sepa denunciar una dictadura.
Nuestro pueblo, desde hace décadas y en especial hoy, no posee derechos de autodeterminación.
Un mecanismo de autodefensa me obligó a compartimentar a mi propia madre, sabiendo que nunca más podría confiar en ella.
Las ventanas son espejos para asomarnos a lo real y también a la incapacidad de cambiar el mundo; un mundo destruido y sin resortes.
Un antiguo sentimiento puede quedar intacto, aunque los años hayan caído sobre nosotros como un alud.
En esta serie interpreto algunas frases del escritor cubano con el propósito de llamar la atención sobre ese lado oscuro, invisibilizado de su personalidad.