Cuba necesita menos exégesis de textos consagrados y más exploración de materiales inéditos, menos marcos conceptuales heredados y más confrontación con archivos desconocidos.
Cuba necesita menos exégesis de textos consagrados y más exploración de materiales inéditos, menos marcos conceptuales heredados y más confrontación con archivos desconocidos.
Mai encarna a todas esas mujeres a las que la Historia les pasa por encima y, aun así, insisten en salvar algo del naufragio.
Ahora la frase oficial es más pequeña y más terrible: no tenemos absolutamente nada.
Una intervención militar directa de Estados Unidos que desmonte y aniquile ese régimen abominable.
Para la élite, la crisis es un dato estadístico que se menciona en los discursos; para el pueblo, es una condena diaria que se sufre en el cuerpo.
“No firmes: presiona para obtener más y aceptarán. Cuando hayas conseguido la mitad o dos tercios de lo que no te pertenecía, podrás considerarte un diplomático”.
Lo que el hombre que susurra al oído de Trump aprendió en prisión.
Han sepultado la historia objetiva bajo toneladas de propaganda, negando a los cubanos el derecho a conocer su propio pasado.
Ningún pueblo puede reconstruirse completamente desde la dureza. En algún momento toda sociedad necesita volver a sentir.
El sistema convierte la vida privada del individuo en el centro del debate, abandonando la gestión de lo común para centrarse en la fiscalización de los afectos.
Mai encarna a todas esas mujeres a las que la Historia les pasa por encima y, aun así, insisten en salvar algo del naufragio.
La Historia, el arte, la literatura y los entresijos humanos condimentan las novelas de Juan Manuel de Prada.
Aquí no puedo ir al cine, no puedo darme ese lujo. Por eso cada día me muero un poco más.
Llamarles fascistas a los partidos antisocialistas que existen en las democracias occidentales no pasa de ser un denuesto falaz.
En la entraña del monstruo / hay un miasma de tubos y falsas plomerías / que conduce al sanctasanctórum de la mugre.
¿Cabe la posibilidad de que Valdemar se haya mudado, como espíritu reacio a la muerte (más bien estupefacto), al cuerpo de Voldemort?
El Observatorio continúa exigiendo un marco normativo internacional que permita distinguir entre intercambio legítimo e instrumentalización política.
Apuestan por cualquier régimen, no importa cuán atroz pueda ser, que le sirva de contrapeso a Occidente.
Un pueblo que tendrá cautela de celebrar su nueva dicha y de cuidarse de magos iluminados y de proyectos mesiánicos.
Pedro Enrique Rodríguez Uz (La Habana, 1985) es periodista y fotógrafo. Fundador de ‘Play-Off Magazine’, el principal medio deportivo independiente de Cuba.
Enrique Patterson es un ensayista, periodista y activista, conocido por su análisis de la realidad cubana. Patterson es presidente del Instituto de Estudios Cubanos.
A tres años del 11 de julio de 2021, conversamos con periodistas, activistas, profesores y artistas cubanos, sobre los sucesos de ese día.
El ODC exige condiciones concretas de libertad cultural, diversidad informativa, participación comunitaria y autonomía creativa dentro de Cuba.
La conservación del patrimonio no puede verse como un lujo en crisis, sino como una obligación estatal.
Luis Manuel Otero Alcántara es un artista y activista cubano. Escribió este texto desde la prisión de Guanajay, Cuba.
“Publico esta entrevista con Carlos Manuel para conmemorar el décimo aniversario de ‘El Estornudo’ y celebrar el hecho de que, aunque nació dentro de Cuba durante los años del deshielo, ha sobrevivido otros largos años en el exilio”.
Esta entrevista forma parte del libro en proceso de preparación ‘Voces imprescindibles: autores cubanos del siglo XXI’.
“Nuestra máxima prioridad es que la administración actual y la próxima aceleren el desmantelamiento del Estado”.
No podremos sobrevivir al incendio y seremos otro país neoliberal, manipulable y lacerado de Latinoamérica, uno más.
Vio la ciudad inundada por el mar. Se vio flotando junto a su padre muerto.
AQUÍ, en La Central en el corazón mismo de La Habana Vieja, en la musculatura y el pulso de una ciudad que grita a voces por el dolor de sus heridas.
Entre ambos objetos se traza una dialéctica de fe y amenaza: el libro como campo del verbo, la pistola como imposición del silencio.
¿Qué futuro colectivo nos queda, cuando tanto el mito como su crítica han quedado atrapados en la misma maquinaria de representación y manipulación? ¿Qué va a pasar con nosotros si este país también se jode?