La degradación de la tercera edad se pasea por las calles, se hunde en los sillones desvencijados, conserva cadáveres vivos como si estuvieran en el Museo de Cera.
La degradación de la tercera edad se pasea por las calles, se hunde en los sillones desvencijados, conserva cadáveres vivos como si estuvieran en el Museo de Cera.
Eran algo endémico, único: Insectos de la Espera. Cuerpos adaptados a la penuria, a la inventiva del hambre.
A ese cirujano habría que mandarlo a la cárcel, lo cual, en el caso de la utopía, significa mandarla al basurero de la historia.
En Habana Antigua el planteo argumental general se desenvolvió a través de múltiples núcleos expositivos de contenidos históricos diferentes que se complementaban y yuxtaponían como modos paralelos de construir esa historia.
‘El mayor de los Wittgenstein’ es una novela notable y un ‘rara avis’ en esta contemporaneidad cubana, tan desleída y reciclante de viejos tópicos.
Ambos evitaban deliberadamente utilizar nombres y tratamientos formales. Se dirigían el uno al otro simplemente con las formas ordinarias de la conversación.
Evitar los extremos siendo más radicales: ir a las causas de la crisis, reconocer la capacidad de acción de quienes la padecen, construir las condiciones para que esa capacidad deje de consumirse en la supervivencia.
¿Qué significa vitalmente pintar, cantar, escribir, hechizar para ganar unas monedas de la bolsa del canguro? ¿De qué colores son los billetes en el totalitarismo?
Creer que existe algo más inmenso que tú, algo tan ancestral y verdadero como las magnolias, aunque al final descubras que la divinidad ya estaba dentro de ti.
No tiene ningún sentido que te cuestiones qué sentido tiene la vida; que te pierdas en la abstracción; que intelectualices la existencia.
El resplandor intolerable / el grito / la noche partida en dos / el rayo / el sudor de sus manos / el olor derramado / el abismo / el sol hundido.
Una suerte de ‘blockbuster’ en la Cuba de los tempranos años 1920.
A Silvio le hizo gracia, porque replicó: “Hay yanquis que son muy buena gente”.
Aprendan que no toda destrucción es sacrificio. Muchas veces es miedo disfrazado de fiesta.
Cuando estoy lista para volver a escribir, soy como un soldado en posición de tiro, el dedo índice en el gatillo.
Estados Unidos necesita una presencia militar permanente en el Caribe capaz de vigilar las actividades que se originen en Cuba o transiten a través de ella.
¿No es Guanche el primer vendedor de la viabilidad del socialismo en “una Cuba que es sociológica y culturalmente poscomunista desde hace rato”?
La revolución americana no se libró contra la ‘tiranía’ del rey, sino en defensa de la prerrogativa real y en contra del Parlamento que había constreñido esa prerrogativa.
Pedro Enrique Rodríguez Uz (La Habana, 1985) es periodista y fotógrafo. Fundador de ‘Play-Off Magazine’, el principal medio deportivo independiente de Cuba.
Ava (Cuba, 1994). Cineasta, actriz, modelo y activista. Es reconocida como una de las voces más visibles en la denuncia contra la transfobia. Vive exiliada en Miami.
María C. Werlau (Cuba, 1959). Fundadora de Archivo Cuba. Escritora e investigadora. El trabajo de Archivo Cuba ha logrado documentar más de ocho mil víctimas directas del régimen cubano. Vive exiliada en Miami.
Era como estar en esa ración minúscula de luz sin paisaje, donde todo alrededor se había quedado completamente a oscuras.
Este país se desintegra a pasos agigantados y fingir que no ocurre no nos va a salvar.
De contar con pruebas de existencia de campos de exterminio cubanos nada me costaría denunciarlos en toda su responsabilidad.
“Entre la Isla y Estados Unidos existen nexos previos a la Revolución Cubana en los que primó la solidaridad y alianza entre vecinos regionales”.
“Los humanos son capaces de antropomorfizar objetos inanimados cuando les conviene emocionalmente y deshumanizar seres conscientes cuando les conviene instrumentalmente”.
Los gobiernos utilizan selectivamente el lenguaje, los líderes o las instituciones religiosas para legitimar sus políticas y reprimir la disidencia.
Cuando empujaba hacia arriba, su clítoris se frotaba contra una fuerza ciclónica, y cuando se dejaba caer, un peso descendía sobre su vientre y la hacía resoplar.
Una tarde, Lezama invitó a Edmundo Desnoes a la finca del poeta Gastón Baquero, en las afueras de La Habana, y allí le confesó su amor.
Imagino la sonrisa cómplice de los lectores aprensivos, el pasmo censor y el melindre que estas viñetas íntimas causarán en los guardianes de la moral.
Desde las aulas de Praga hasta la selva africana y las calles de La Habana, Checoslovaquia trazó una red secreta de apoyo a la revolución mundial que unió armas, espías y guerrillas del Tercer Mundo.
A través de documentos secretos, Daniela Richterova reconstruye cómo un pequeño Estado socialista se convirtió en uno de los arquitectos de la Guerra Fría.